Así lo destacó la activista trans, Alba Rueda, en la Jornada “ Travesticidios y Transfemicidios en Argentina, caso testigo juicio de Diana Sacayán.”

La jornada organizada por el Observatorio de Violencia contra las Mujeres junto al Instituto Jurídico con Perspectiva de Género, se llevó a cabo con el objetivo de dar cuenta del trabajo que se vienen realizando distintas organizaciones sociales sobre la figura del travesticidio y el transfemicidio en Argentina.

En este marco, durante su disertación, Alba Rueda, destacó que resultan preocupantes los crímenes de odio hacia la población trans, es por esto que “nos convocaron para comentar el juicio de Diana Sacayán, histórico y emblemático para la comunidad, puesto que logramos una sentencia favorable y además se pudo incorporar la figura de travesticidio, fundamental para visibilizar cuales son las condiciones de vida de las personas trans en Argentina. Estas condiciones, arman una estructura de violencia que desencadena en la muerte, esa categoría de análisis fue reconocida por el tribunal de Justicia Federal para condenar a uno de los acusados por el crimen a Diana Sacayán que además era una militante de los derechos humanos y activista trans histórica para el país.”

Durante su exposición Rueda, hizo hincapié en el juicio resaltando que “es emblemático porque representa un duelo público sobre la trama de violencias hacia la comunidad trans en Argentina y particularmente hacia una referente de los derechos humanos” y agregó, “una de cada tres travestis va a morir en Argentina por causas evitables, se trata de un enorme índice de mortandad, Diana Sacayán es el cuarto juicio que se hace dentro de múltiples travesticidios y transfemicidios.”

Maria Pia Ceballos directora del Observatorio expresó que, el análisis de la sentencia del juicio permite analizar la situación de violencias y acceso a la justicia de las personas travestis y trans, especialmente el planteo de las organizaciones sociales sobre el “travesticidio social” como la suma de las violencias y exclusiones cuyo último eslabón es el asesinato.

Durante la jornada fueron abordados los diagnósticos sobre la falta de acceso a la justicia, impunidad, estigmatización, inversión de la carga de la prueba en la población trans, se trata de un espacio colectivo de conciencia crítica de los sistemas que producen muertes sociales.